Rayo Un detalle a tener en cuenta es que los rayos impares, el 1, el 3, el 5 y el 7 son energías masculinas, activas.
Y los rayos pares, el 2, el 4 y el 6, son energías femeninas, pasivas.

Cualquier ser humano, hombre o mujer, tiene en su interior tanto la energía masculina como la femenina, el Yin y el Yang, el Sol y la Luna.
Y también los siete rayos se encuentran en cualquier ser humano, de hecho en cualquier ser vivo en el universo.

Es imposible que nada existente en este universo pueda no tener una parte de Dios. Dios está en todo, lo llamemos Dios o El Todo, el Tao, o el Universo, según nuestras creencias. Los rayos son la energía de Dios y por ello los siete rayos están en todo.
Ahora bien, lo que ocurre es que, por decisión del alma, por experiencias que quiere que pases, y aunque los siete rayos se encuentran en nuestro interior, existen unos rayos que son más conocidos, con los que trabaja nuestra personalidad de manera fácil y automática.

Esos son los rayos de nuestro equipo, los rayos nodal, físico, emocional y mental.

El resto de rayos no es que no existan en nosotros sino que están poco manifestados, nos cuesta más el usarlos. Los fáciles de usar, e incluso de usar mal, son los de tu equipo, los que puedes ver en la Carta de los Rayos. El resto de rayos nos es más difícil de usar, pero existen en nuestro interior aunque sea en potencia.

Bruno Huber, en sus investigaciones con cientos de cartas astrales pudo comprobar que había una correlación entre las posiciones de los planetas del ego y el ascendente y los rayos de la personalidad. Gracias a él, podemos encontrar nuestros rayos y empezar a entendernos.

Los Rayos personales pueden calcularse a partir de la carta astral, la carta natal astrológica. Con los datos de la carta natal podemos calcular y dibujar la Carta de los Rayos.