También se han de olvidar los tópicos sobre como se medita, si son necesarias posturas especiales, poner incienso, etc.
Es evidente que mucha gente tiene asociadas las posturas del Yoga a la meditación porque sólo han oído hablar de la meditación a través del orientalismo.
Al igual que el hecho de poner incienso o cantar mantrams, que nos ha llegado de la India.

Para meditar sólo se necesita sentarse en un lugar cómodo, cerrar los ojos y relajarse un poco.
No se necesita incienso ni música ni posturas especiales, ni siquiera silencio.
Uno puede meditar cuando quiera y donde quiera.
Está claro que si hay silencio y nadie te interrumpe podrás meditar mejor y por eso mismo se recomienda que lo hagas en un lugar apartado del bullicio de la gente.
Y que si pones música relajante suave te ayudará a relajarte.
Pero nada de todo esto forma parte de la meditación.
Meditar es cerrar los ojos y concentrarte en tu interior.
Punto. Nada más.
Ahora bién, si te gusta el olor de incienso... ponlo. Si quieres música suave, ponla.
Pero porqué te gusta a ti, no porque pienses que eso es necesario para meditar.

Y también es bueno saber que meditar es algo beneficioso para todo el mundo, ya desde muy pequeños. Mi hijo aprendió a meditar a los 4 años y ahora, que tiene 26, disfruta de una seguridad en si mismo y una serenidad que mucha gente mayor ya quisiera tener.
Uno pueda aprender a meditar cuando desee, a los 6, a los 26, a los 46 o a los 96 años.
Es igual. Para todos hay alguna técnica de meditación específica que le gustará y le dará beneficios importantes, profundos y de larga duración.