Clase 1 - Página 13


Si simplemente quisieras relajarte, la mejor postura posible es la de tumbado boca arriba con los brazos al lado del cuerpo, en el sofá o en la cama, o en el suelo con algo debajo para no coger frio.
Repito, si sólo quisieras aprender a rejalarte. Es la mejor postura, la que más te facilita la relajación.

Pero tú lo que quieres, con este curso, es aprender a Meditar y, aunque la relajación sea necesaria no es suficiente. Por ello la postura sí es importante.
Debes aprender a relajarte en una postura que, más adelante, también te sirva para meditar.
Y no es lo mismo relajarte que meditar, aunque desde fuera parezcan lo mismo.
En la relajación sólo queremos dejar a un lado las tensiones físicas y mentales para descansar nuestro cuerpo y nuestra mente.
En la meditación queremos oir nuestra voz interior, encontrarnos a nosotros mismos, aprender de la sabiduria profunda, reequilibrar nuestras energías... y todo eso tiene algunos requisitos físicos. Es decir no podemos meditar en cualquier postura.
Se necesita una postura en la que la columna vertebral se mantenga erguida, vertical.
No se necesitan posturas especiales, tipo Yoga, pero sí estar en una postura con la columna vertical.
Y ello se consigue fácilmente sentándose en una silla que tenga respaldo y nos mantenga la espalda recta. Nada más. No sirve un sofá, ni un sillón cómodo.
En primer lugar debes encontrar la postura adecuada para relajarte.
Una simple silla es suficiente.
Tienes que sentarte en una silla, con la espalda recta, los pies apoyados en el suelo, sin cruzar ni las piernas ni los brazos. No es difícil, ¿verdad?.
Olvídate de posturas complicadas. Siéntate y cierra los ojos. No lo compliques.