Aprendizajes de los Nodos en el Signo de Geminis
La Red de los Mensajes Vivos
Relato corto que ayuda a entender los aprendizajes a adquirir.
Vera tenía una habilidad extraña:
podía entender el mundo desde lejos… pero le costaba tocarlo.
Leía, pensaba, imaginaba. En su mente todo encajaba como un mapa perfecto. El problema era que, cuando salía a la calle, el mundo real no quería ser un mapa: quería ser conversación, encuentro, intercambio.
Una tarde llegó a la Biblioteca de Viento, un lugar donde las noticias no estaban en libros, sino en personas. En el centro había un tablero enorme con hilos de colores.
Cada hilo unía dos notas: una idea con un contacto, una pregunta con una respuesta, una necesidad con una posibilidad.
Un bibliotecario joven la recibió sin ceremonia:
—Aquí no vienes a acumular. Vienes a circular.
Vera frunció el ceño.
—¿Circular?
El bibliotecario señaló el tablero.
—Géminis funciona así: dar y tomar, tomar y dar. Si algo llega a ti, no es para quedártelo: es para transmitirlo.
Le puso una regla simple, casi infantil:
1. Cada día, aprende una cosa nueva del mundo.
2. Cada día, comparte una cosa útil con alguien.
3. Cada día, crea un punto de contacto: mental, emocional o físico, pero real.
Al principio Vera lo odió. Le parecía superficial. Ella quería “la verdad grande”, no charlas pequeñas. Pero pronto se dio cuenta de algo: las charlas pequeñas eran puertas. Y detrás de las puertas había vida.
Con el tiempo, empezó a notar el cambio: su energía no se quedaba estancada. Entraba y salía. Se movía. Se volvía ágil. No por nerviosismo, sino por conexión.
Un día, alguien en la biblioteca le dijo:
—Siempre te veía escondida en tus ideas.
Vera sonrió, sin ofenderse.
—Era mi forma de sentirme segura.
El bibliotecario le puso una tarjeta en la mano. Decía: RED.
—No te ocultes del mundo —le dijo—. Busca puntos de unión. Cuida relaciones. Haz contactos con más conciencia e inteligencia.
Aquella noche, Vera volvió al tablero de hilos y añadió uno nuevo: desde su nombre hacia una pregunta de otra persona.
Y comprendió su aprendizaje:
No había venido a ser una torre.
Había venido a ser un puente.
podía entender el mundo desde lejos… pero le costaba tocarlo.
Leía, pensaba, imaginaba. En su mente todo encajaba como un mapa perfecto. El problema era que, cuando salía a la calle, el mundo real no quería ser un mapa: quería ser conversación, encuentro, intercambio.
Una tarde llegó a la Biblioteca de Viento, un lugar donde las noticias no estaban en libros, sino en personas. En el centro había un tablero enorme con hilos de colores.
Cada hilo unía dos notas: una idea con un contacto, una pregunta con una respuesta, una necesidad con una posibilidad.
Un bibliotecario joven la recibió sin ceremonia:
—Aquí no vienes a acumular. Vienes a circular.
Vera frunció el ceño.
—¿Circular?
El bibliotecario señaló el tablero. —Géminis funciona así: dar y tomar, tomar y dar. Si algo llega a ti, no es para quedártelo: es para transmitirlo.
Le puso una regla simple, casi infantil:
1. Cada día, aprende una cosa nueva del mundo.
2. Cada día, comparte una cosa útil con alguien.
3. Cada día, crea un punto de contacto: mental, emocional o físico, pero real.
Al principio Vera lo odió. Le parecía superficial. Ella quería “la verdad grande”, no charlas pequeñas. Pero pronto se dio cuenta de algo: las charlas pequeñas eran puertas. Y detrás de las puertas había vida.
Con el tiempo, empezó a notar el cambio: su energía no se quedaba estancada. Entraba y salía. Se movía. Se volvía ágil. No por nerviosismo, sino por conexión. Un día, alguien en la biblioteca le dijo:
—Siempre te veía escondida en tus ideas.
Vera sonrió, sin ofenderse.
—Era mi forma de sentirme segura.
El bibliotecario le puso una tarjeta en la mano. Decía: RED.
—No te ocultes del mundo —le dijo—. Busca puntos de unión. Cuida relaciones. Haz contactos con más conciencia e inteligencia.
Aquella noche, Vera volvió al tablero de hilos y añadió uno nuevo: desde su nombre hacia una pregunta de otra persona.
Y comprendió su aprendizaje:
No había venido a ser una torre.
Había venido a ser un puente.
Canción: “Dar y Tomar”
(Nodo Norte en Geminis)
Letra de la canción para ir integrando los aprendizajes al irla escuchando y cantando.
Verso 1
Yo vivía en mi cabeza, lejos del rumor,
con mapas perfectos… sin conversación.
Y el aire me dijo: “Para estar completo,
debes ir al mundo, moverte despierto.”
Pre-estribillo
No te ocultes, busca unión,
haz contacto con corazón.
Estribillo
Dar y tomar, vivir en relación,
soy parte de una red, soy comunicación.
Aprendo del mundo y lo vuelvo a entregar:
consciente e inteligente, lo dejo circular.
Dar y tomar, puente en movimiento:
mi vida se enciende cuando hay intercambio.
Verso 2
Cuido las relaciones, mantengo el fluir,
puntos de contacto para no huir.
Mis dones y saberes no son para guardar:
son para el encuentro, para conectar.
Pre-estribillo
Ágil por dentro, abierto al alrededor,
mi voz es un puente, mi mirada, un farol.
Estribillo
Dar y tomar, vivir en relación,
soy parte de una red, soy comunicación.
Aprendo del mundo y lo vuelvo a entregar:
consciente e inteligente, lo dejo circular.
Dar y tomar, puente en movimiento:
mi vida se enciende cuando hay intercambio.
Puente (muy coreable)
Uno pregunta, otro da,
todo se mueve, todo va.
Si algo llega hasta mí,
lo transmito, lo hago vivir.
Último estribillo
Dar y tomar, vivir en relación,
soy parte de una red, soy comunicación.
Aprendo del mundo y lo vuelvo a entregar:
consciente e inteligente, lo dejo circular.
Verso 1
Yo vivía en mi cabeza, lejos del rumor,
con mapas perfectos… sin conversación.
Y el aire me dijo: “Para estar completo,
debes ir al mundo, moverte despierto.”
Pre-estribillo
No te ocultes, busca unión,
haz contacto con corazón.
Estribillo
Dar y tomar, vivir en relación,
soy parte de una red, soy comunicación.
Aprendo del mundo y lo vuelvo a entregar:
consciente e inteligente, lo dejo circular.
Dar y tomar, puente en movimiento: mi vida se enciende cuando hay intercambio.
Verso 2
Cuido las relaciones, mantengo el fluir,
puntos de contacto para no huir.
Mis dones y saberes no son para guardar:
son para el encuentro, para conectar.
Pre-estribillo
Ágil por dentro, abierto al alrededor,
mi voz es un puente, mi mirada, un farol.
Estribillo
Dar y tomar, vivir en relación,
soy parte de una red, soy comunicación.
Aprendo del mundo y lo vuelvo a entregar:
consciente e inteligente, lo dejo circular.
Dar y tomar, puente en movimiento:
mi vida se enciende cuando hay intercambio.
Puente (muy coreable)
Uno pregunta, otro da,
todo se mueve, todo va.
Si algo llega hasta mí,
lo transmito, lo hago vivir.
Último estribillo
Dar y tomar, vivir en relación,
soy parte de una red, soy comunicación.
Aprendo del mundo y lo vuelvo a entregar:
consciente e inteligente, lo dejo circular.