1

Aprendizajes de los Nodos en CASA 11

El Círculo de la Confianza

Relato corto que ayuda a entender los aprendizajes a adquirir.

El/la protagonista sabía moverse en lo social… pero, en el fondo, no tenía amigos. Tenía contactos. Tenía gente “afín” mientras duraba una etapa. Tenía grupos. Y, sobre todo, tenía una cosa muy seductora: un nosotros que le hacía sentirse fuerte.
Entró en aquel círculo como quien entra en una sala iluminada: allí todos hablaban de “valores”, de “principios”, de “lo correcto”. Había un marco ético claro, bien definido, casi impecable. Y ese marco le dio algo que llevaba años buscando: seguridad.
Solo que había una trampa: esa ética no siempre era fruto de conciencia propia; a veces era un “marco predeterminado” que uno acepta, se identifica con él y lo usa como identidad.
El primer error: confundir ética con superioridad
En el grupo todo era “elevado”, pero se respiraba algo sutil: una mirada despectiva hacia los que “no saben”. A ratos, el/la protagonista se sorprendía pensando:
—“Somos mejores. Sabemos cómo debe ser esto.” Y ahí estaba el peligro descrito: el esnobismo espiritual, las pretensiones elitistas al servicio del ego, una ética egocéntrica endurecida que justifica atacar a otros tachándolos de malos o equivocados.
Lo peor es que, desde dentro, parecía virtud: “defendemos lo correcto”.
Hasta que una noche ocurrió lo que siempre ocurre cuando el Nodo te llama: algo se rompe. La pérdida que no era pérdida
Un amigo de verdad —de esos que no ves durante años y cuando vuelves, es como si el tiempo no hubiera pasado— le escribió para verse.
El/la protagonista respondió con entusiasmo… y luego dudó:
“Mi grupo no aprobaría a esta persona.”
Y sin darse cuenta, hizo algo frío: dejó la respuesta en visto, se refugió en el “nosotros” y se dijo que era por coherencia ética.
Semanas después, aquel amigo le escribió otra vez, y el mensaje era breve pero definitivo: —“Te noto lejos. No pasa nada. Cuídate.”
Eso dolió de una forma rara: no era drama, era vacío.
Fue entonces cuando entendió una distinción clave: la Casa 11, en lo personal, es amistad; y amistad significa confianza, selección consciente y un tipo de vínculo donde la libertad de movimiento es total.
Si el vínculo exige agarrar, controlar o condicionar… no es amistad.
La lección: salir del egocentrismo “disfrazado”
En casa 5 había vivido deseos, protagonismo, “mi” historia. Pero en casa 11 el aprendizaje cambia: el individuo se reconoce como parte de un todo y debe liberarse de egocentrismo; aquí se trabaja en el plano de principios y criterios suprapersonales.
Y, sobre todo, con Nodo Norte en Casa 11, la persona debe adoptar una actitud clara hacia los demás. No ambigua. No “depende”. Clara.
El/la protagonista se miró al espejo y se hizo una pregunta incómoda:
—¿Mi ética me hace más humano/a… o me sirve para sentirme por encima?
La respuesta fue tan incómoda como útil: me sirve para sentirme por encima.
El libro lo dice sin anestesia: detrás del egoísmo de la amistad o de los grupos, siempre hay egoísmo individual, que puede estar disfrazado de ética.
“Empieza por ti”
Así que hizo lo que el Nodo exige en esta casa:
empezar por uno mismo, comprobando la propia ética, formulándola con claridad y dignidad humana saludable, diferenciada en la conciencia. Y tomó una decisión sencilla:
• No predicaría a nadie.
• No “inculcaría” nada.
• Viviría sus principios sin convertirlos en arma.
Porque la ética de Casa 11 busca confirmación de uno mismo (no del entorno), y eso cambia todo:
ya no es “que me aplaudan por ser moral”, sino “estar en paz conmigo por ser íntegro”.
El segundo aprendizaje: amistad auténtica Entonces volvió al origen real de la casa 11 en lo humano: los amigos.
Se obligó a practicar tres cosas:
1. Ser selectivo: no “cualquier grupo”
sirve; buscar afinidad espiritual y autenticidad.
2. Cuidar la amistad: mantener relaciones óptimas, sin abandonar cuando la vida cambia.
3. No agarrarse: comprobar que puede haber seguridad sin condiciones; en la amistad, la libertad de movimiento debe ser total.
Y aquí apareció la gran superación: dejar atrás el deseo de seguridad típico de lo fijo.

El círculo verdadero
Un día se reencontró con aquel amigo. Fue simple: dos cafés, una conversación limpia, cero doctrina.
Y en un momento, el/la protagonista dijo algo que no habría dicho antes:
—He usado mis ideas para sentirme fuerte. Pero quiero usarlas para ser más humano/a.
El amigo sonrió, como si esa frase encajara por fin.
Entonces entendió que la Casa 11 no trata de “estar en un grupo”, sino de construir un círculo de confianza: personas elegidas, vínculos libres, principios dignos… y una ética que empieza por uno mismo, no por juzgar a los demás.
Y por primera vez, el/la protagonista sintió algo muy específico:
No era pertenencia por necesidad.
Era amistad por conciencia.


Canción: “Círculo de confianza”
(Nodo Norte en Casa 11)

Letra de la canción para ir integrando los aprendizajes al irla escuchando y cantando.

Verso 1
Busqué un “nosotros” que me hiciera fuerte,
un credo claro para no dudar,
y me creí mejor por mis ideas
sin darme cuenta al mirar.
Con la etiqueta de “lo correcto”
yo juzgaba sin corazón…
y en nombre de una ética perfecta
me quedé sin conexión.

Pre-estribillo
Hoy empiezo por mí mismo/a,
mi dignidad, mi claridad.
No uso mis principios como arma:
los vivo con humanidad.

Estribillo
Círculo de confianza, libertad total,
amistad que no ata, amistad de verdad.
Ser selectivo/a, cuidar el vínculo,
sin agarrarme, sin condición.
Círculo de confianza:
mi ética nace en mi voz,
y el amor se vuelve seguro
cuando suelto el control.

Verso 2
Un amigo de los de siempre
me encontró tras mucho tiempo,
y fue como si no pasara nada:
eso sí que es un encuentro.
Aprendí que hay seguridad
sin poner reglas al querer,
que la amistad es movimiento,
y la vida sabe volver.

Pre-estribillo 2
Ya no cambio de convicciones
para sentirme protegido/a.
Formulo mi ética despierto/a:
no para mandar… para vivirla.

Estribillo
Círculo de confianza, libertad total,
amistad que no ata, amistad de verdad.
Ser selectivo/a, cuidar el vínculo,
sin agarrarme, sin condición.
Círculo de confianza:
mi ética nace en mi voz,
y el amor se vuelve seguro
cuando suelto el control.

Puente
Si el grupo me hace sentir grande,
vigilo mi tentación:
no llamar “verdad” a mi orgullo,
no llamar “bien” a mi presión.
Empiezo por mí, no por los otros,
y el mundo cambia alrededor:
más humano, más limpio…
más cerca del corazón.

Estribillo final
Círculo de confianza, libertad total,
amistad que no ata, amistad de verdad.
Ser selectivo/a, cuidar el vínculo,
sin agarrarme, sin condición.
Círculo de confianza:
mi ética nace en mi voz,
y el amor se vuelve seguro
cuando suelto el control.


Canción en mp3 para escucharla o descargarla.
(Varias versiones para que escuches la que más te guste)