Aprendizajes del Cuerpo Emocional de Tercer Rayo
La sonrisa calculada
Relato corto que ayuda a entender los aprendizajes a adquirir.
Sara tenía una Luna de Tercer Rayo: por fuera, cálida; por dentro, despierta como un tablero de ajedrez. Leía a las personas rápido, entendía qué necesitaban oír, y sabía moverse con acierto en lo social. Era brillante en lo comercial: podía “vender” una idea, una propuesta, una visión… y lograr lo que se proponía sin perder de vista su propósito.
Cuando empezó una relación con Iván, todo funcionaba: detalles cuidados, planes perfectos, conversaciones inteligentes. Sara sabía “llevar” el amor con habilidad… hasta que el amor le exigió lo único que no admite: control.
Un día, Iván dijo:
—Siento que aquí todo está demasiado pensado.
Sara sonrió, pero por dentro se tensó.
Porque esa era su sombra: usar los sentimientos de manera inteligente… y, sin darse cuenta, volverse calculadora. Y cuando esa estrategia entra en el terreno del amor, acaba llegando el precio: infelicidad e insatisfacción.
La crisis vino silenciosa. De repente, la alegría empezó a apagarse. Tenía “todo”: pareja, planes, seguridad… pero por dentro notaba algo helado, como si la vida se hubiera cristalizado. El Tercer Rayo emocional está ligado a Saturno: cuando el control se excede, la alegría desaparece; y si se actúa de manera calculadora, el amor se desvanece.
Aquella noche, Sara se miró y entendió la lección:
“Si quiero amor, tengo que dejar de administrarlo como un negocio.”
Y eligió otra forma: menos maniobra, más verdad; menos cálculo, más presencia. No dejó de ser inteligente; simplemente dejó de usar su inteligencia para atrapar.
Porque la salida del estancamiento, para este rayo en lo emocional, pasa por transformarse cuando se llega al límite (a veces, a través del sufrimiento amoroso).
A la mañana siguiente, en vez de una estrategia, Sara le ofreció a Iván algo nuevo:
—Quiero que esto esté vivo. Aunque no lo pueda controlar.
Y ahí, por fin, volvió la alegría.
Cuando empezó una relación con Iván, todo funcionaba: detalles cuidados, planes perfectos, conversaciones inteligentes. Sara sabía “llevar” el amor con habilidad… hasta que el amor le exigió lo único que no admite: control.
Un día, Iván dijo:
—Siento que aquí todo está demasiado pensado.
Sara sonrió, pero por dentro se tensó.
Porque esa era su sombra: usar los sentimientos de manera inteligente… y, sin darse cuenta, volverse calculadora. Y cuando esa estrategia entra en el terreno del amor, acaba llegando el precio: infelicidad e insatisfacción.
La crisis vino silenciosa. De repente, la alegría empezó a apagarse. Tenía “todo”: pareja, planes, seguridad… pero por dentro notaba algo helado, como si la vida se hubiera cristalizado. El Tercer Rayo emocional está ligado a Saturno: cuando el control se excede, la alegría desaparece; y si se actúa de manera calculadora, el amor se desvanece.
Aquella noche, Sara se miró y entendió la lección:
“Si quiero amor, tengo que dejar de administrarlo como un negocio.”
Y eligió otra forma: menos maniobra, más verdad; menos cálculo, más presencia. No dejó de ser inteligente; simplemente dejó de usar su inteligencia para atrapar.
Porque la salida del estancamiento, para este rayo en lo emocional, pasa por transformarse cuando se llega al límite (a veces, a través del sufrimiento amoroso).
A la mañana siguiente, en vez de una estrategia, Sara le ofreció a Iván algo nuevo:
—Quiero que esto esté vivo. Aunque no lo pueda controlar.
Y ahí, por fin, volvió la alegría.
Canción: Que el amor no se enfríe
Tercer Rayo en el Cuerpo Emocional
Letra de la canción para ir integrando los aprendizajes al irla escuchando y cantando.
Intro
Tengo una mente en el corazón,
y un corazón que quiere vivir…
sin cristalizar.
Verso 1
Soy despierto en lo que siento,
sé moverme con habilidad,
puedo lograr lo que me propongo
sin perder mi finalidad.
Entiendo el ritmo de la gente,
y las situaciones sé llevar,
mi emoción piensa rápido…
y a veces quiere controlar.
Pre-Estribillo
Pero en el amor no sirve el cálculo,
ni la estrategia al abrazar:
si Saturno aprieta demasiado,
la alegría se puede apagar.
Estribillo
Tercer Rayo en mi emoción, inteligencia activa,
haz que mi talento sea luz, que mi vida esté viva.
Que mi encanto no manipule, que mi “sí” sea verdad,
que el amor no se me muera por exceso de controlar.
Yo elijo soltar el frío, yo elijo sentir de más:
mi corazón con inteligencia… y mi alma en libertad.
Verso 2
Sé vender sueños y caminos,
sé conseguir lo que yo quiero,
pero si uso el amor como un trato,
me quedo vacío por dentro.
Si lo tengo todo en exceso
y aun así me toca sufrir,
es la señal de la transformación:
dejar la máscara y vivir.
Pre-Estribillo
Cuando el control se vuelve muro,
la vida deja de cantar;
yo derrito la cristalización
con presencia y con mirar.
Estribillo
Tercer Rayo en mi emoción, inteligencia activa,
haz que mi talento sea luz, que mi vida esté viva.
Que mi encanto no manipule, que mi “sí” sea verdad,
que el amor no se me muera por exceso de controlar.
Yo elijo soltar el frío, yo elijo sentir de más:
mi corazón con inteligencia… y mi alma en libertad.
Puente
Si duele, aprendo.
Si caigo, cambio.
Que mi emoción sea sabia
sin volverse un candado.
Porque el amor no admite tronos,
ni contratos al besar:
yo quiero que esté vivo…
y lo voy a cuidar.
Estribillo Final
Tercer Rayo en mi emoción, inteligencia activa,
haz que mi talento sea luz, que mi vida esté viva.
Que mi emoción sea hábil… y también sea calor,
sin cristalizar la alegría, sin matar el corazón.
Yo elijo soltar el frío, yo elijo sentir de más:
inteligencia con ternura… y mi alma en libertad.
Outro
Que el amor no se enfríe…
que el amor vuelva a cantar.
Intro
Tengo una mente en el corazón,
y un corazón que quiere vivir…
sin cristalizar.
Verso 1
Soy despierto en lo que siento,
sé moverme con habilidad,
puedo lograr lo que me propongo
sin perder mi finalidad.
Entiendo el ritmo de la gente,
y las situaciones sé llevar,
mi emoción piensa rápido…
y a veces quiere controlar.
Pre-Estribillo
Pero en el amor no sirve el cálculo,
ni la estrategia al abrazar:
si Saturno aprieta demasiado,
la alegría se puede apagar.
Estribillo
Tercer Rayo en mi emoción, inteligencia activa,
haz que mi talento sea luz, que mi vida esté viva.
Que mi encanto no manipule, que mi “sí” sea verdad,
que el amor no se me muera por exceso de controlar.
Yo elijo soltar el frío, yo elijo sentir de más:
mi corazón con inteligencia… y mi alma en libertad.
Verso 2
Sé vender sueños y caminos,
sé conseguir lo que yo quiero,
pero si uso el amor como un trato,
me quedo vacío por dentro.
Si lo tengo todo en exceso
y aun así me toca sufrir,
es la señal de la transformación:
dejar la máscara y vivir.
Pre-Estribillo
Cuando el control se vuelve muro,
la vida deja de cantar;
yo derrito la cristalización
con presencia y con mirar.
Estribillo
Tercer Rayo en mi emoción, inteligencia activa,
haz que mi talento sea luz, que mi vida esté viva.
Que mi encanto no manipule, que mi “sí” sea verdad,
que el amor no se me muera por exceso de controlar.
Yo elijo soltar el frío, yo elijo sentir de más:
mi corazón con inteligencia… y mi alma en libertad.
Puente
Si duele, aprendo.
Si caigo, cambio.
Que mi emoción sea sabia
sin volverse un candado.
Porque el amor no admite tronos,
ni contratos al besar:
yo quiero que esté vivo…
y lo voy a cuidar.
Estribillo Final
Tercer Rayo en mi emoción, inteligencia activa,
haz que mi talento sea luz, que mi vida esté viva.
Que mi emoción sea hábil… y también sea calor,
sin cristalizar la alegría, sin matar el corazón.
Yo elijo soltar el frío, yo elijo sentir de más:
inteligencia con ternura… y mi alma en libertad.
Outro
Que el amor no se enfríe…
que el amor vuelva a cantar.